Doy Gracias a Dios y Cirujanos del Presbyterian Hospital de Dallas por salvar mi vida

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Cirujano Dr. J Mark Poll M.D., y Luis Lara.

Doy Gracias a Dios y Cirujanos del Presbyterian Hospital de Dallas por salvar mi vida

Por Luis Lara operado de corazón abierto

Dallas, Texas. Es el momento de darle gracias a Dios, al cardiólogo Dr. Tulio Diaz M.D., al cirujano Dr. J Mark Poll M.D., a todo el personal de enfermeras del Texas Health Presbyterian Dallas Hospital y el personal paramédico del 911 de la ciudad de Dallas que me atendieron durante el infarto cardiaco que tuve el pasado 2 de agosto del 2018 a la 1:30 de la madrugada en mi hogar.

Cardiólogo Dr. Tulio Díaz M.D.,, y Luis Lara.

Solo tengo palabras de agradecimientos para todos ellos que desde el momento que mi esposa Raquel levantó el teléfono para llamar a la emergencia del 911, recibimos la mejor atención que Dios le puede dar a un ser humano; soy afortunado en estar contando esta historia porque el todopoderoso así lo dispuso.

Es oportuno, resaltar el trabajo de los Bomberos del 911 de la ciudad de Dallas que en tiempo récord de 7 minutos estuvieron al frente de mi hogar con todos los equipos de primeros auxilios que me examinaron y se dieron cuenta del infarto masivo que esta sufriendo en ese instante por falta de fluido sanguíneo a mi corazón, tomaron todas las precauciones para prepararme y ser llevado al Texas Health Presbyterian Dallas Hospital, localizado en el 8200 Walnut Hill Lane, Dallas, TX 75231

Al ser llevado en la ambulancia de los bomberos del 911 al Hospital (en siete minutos estuve en el hospital), tuve la bendición de ser atendido por el Cardiólogo Dr. Tulio Díaz M.D., y digo bendición porque había conocido al Dr. Díaz en una “Cena de Gala” durante la celebración de la Independencia de Colombia como presidente de la Asociación Colombiana del Metroplex, lo tuve como invitado varios años atrás.

Esa es una bendición de Dios que mi vida estuvo en manos de un cirujano compatriota como el Dr. Díaz nacido en Cali, Valle del Cauca, Colombia y fue quien me explicó el procedimiento que él iba a realizar para saber con exactitud que estaba pasando con mi corazón. El Dr. Díaz efectuó un cateterismo y encontró cuatro arterias tapadas y eso impedía que llegara sangre a mi corazón.

Después de ese procedimiento, el Dr. Díaz sugirió al Dr. J Mark Poll M.D., que era necesario hacer una cirugía de corazón abierto para hacer “cuatro” puentes o “bypass”, Conocí al Dr. Poll y al escucharlo hablar sobre mi situación médica y que estaba al tanto de lo que sucedía, me dijo que lo más importante era tener fe en Dios que todo iba a salir bien.

El día de la cirugía (sábado 4 de agosto del 2018) a las 7:00 am, llego muy sonriente y preparado para el gran día, lo primero que hizo el Dr. Poll fue unir su mano, mi mano y la de mi esposa Raquel, y dijo: vamos orar a Dios para que ponga sus manos en la cirugía y todo salga bien; con esa oración aumentó aún más la fe que tengo en Dios y con una fe ciega que la operación estaba en manos de Dios fui operado, después de seis (6) horas me despertaron y lo primero que vi fue la sonrisa del Dr. Poll diciendo que la operación fue un éxito.

Le doy “Gracias” a todo el personal de enfermeras (os) y paramédicos del Texas Health Presbyterian Dallas Hospital, por la excelente atención que tuvieron durante los ochos (8) días que estuve internado; siempre estuvieron atentos a mi estado de salud. Son todos muy profesionales en las funciones que cada uno cumplió a favor de mi delicada situación en esa oportunidad; a todos ellos les envío un fuerte abrazo y que mi Dios lo bendiga hoy y siempre.

Hoy al escribir esta nota han transcurrido 120 días; me siento bendecido por Dios, porque estoy viviendo otra etapa de mi vida, aprovechando cada minuto de vida que nuestro creador me esta dando por segunda vez.

Gracias a todas las personas que hicieron oración pidiéndole a Dios por mi pronta recuperación, a mi esposa Raquel, a mis hijos Gloria marcela, Ana María y Luis Antonio, a mis amigos, familiares y conocidos gracias por su ayuda financiera que me ha servido de mucho para llevar bien esta etapa. (desde hace cuatro meses no he podido trabajar) En la actualidad llevo una dieta balanceada, tomando medicina y un plan de trabajo en el gimnasio del Texas Health Presbyterian Dallas Hospital, donde todos los días estoy trotando por una hora seguida.

Vuelvo y repito “doy Gracias a Dios y a los Cirujanos del Presbyterian Hospital de Dallas por salvar mi vida” Por: Luis Lara operado de corazón abierto.

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