La Infamia en puertas

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Alirio Galindo Clumnista.

Dallas, Texas. Por Alirio Galindo. Ante la posible ayuda económica que se está debatiendo en el Senado de los Estados Unidos para afrontar el Coronavirus (COVID-19), donde se está llevando a cabo el proyecto de ley que otorgaría un cheque de $1.200 dólares por adulto y $500 por niño, hemos considerado importante hacer la siguiente reflexión:

Por estos días después de haberse desatado la bestia de múltiples cabezas que tiene amenazada la economía mundial, especialmente la economía norteamericana, estamos obligados a permanecer en cuarentena, necesaria si se quiere frenar la bestia que de forma microscópica pulula entre nosotros acechando en cualquier parte para clavar sus tentáculos.

Al desnudo este hermoso país tan vigoroso. resultó ser un tigre de papel, pues New York el lugar más golpeado, ha resultado ineficaz, sin insumos, ni personal suficiente, con una escasez del tercer mundo, frente a los elementos necesarios para hacer los exámenes de prueba, lo mismo que Florida y otros lares donde resuelven enviar a los enfermos a sus casas con la recomendación que se encierren sin ver a nadie mientras les pasa el posible virus; por supuesto en medio de tal anarquía, las estadísticas no son confiables, pues sin forma de hacer las pruebas, nunca habrá información del tamaño del problema. No obstante, ya superamos a China en el número de contagiados y de seguro le ganamos en números de bajas.

No obstante, el gobierno quien ha demostrado una arrogancia sin parangón al desconocer la información científica e incluso contradecir las recomendaciones de los expertos, ha optado por un plan de alivio, planifica entregar $1.200 dólares a ciudadanos cuyos ingresos no hayan superado los $75.000 dólares eso sí dejando muy claro que solamente para los ciudadanos americanos o aquellos cuya situación migratoria esté regulada.

No puede haber mayor infamia, pues todos sabemos que, en el área Metropolitana de Dallas, Fort Worth existen más de 300 mil familias que no serían beneficiadas en estos tiempos, no podemos seguir tolerando los migrantes solo para que trabajen duro y luego darles la espalda cuando más nos necesiten, ese no es el espíritu solidario que debe primar como un valor básico de la sociedad norteamericana.

Pasaremos a la historia manchados por esta infamia, que desde ya nos avergüenza y nos va a avergonzar siempre. Estamos aún a tiempo de corregir el camino, no hay que esperar para llamar a nuestros representantes y senadores y exigirle una corrección honrosa, pues esta falta de ayuda se puede revertir en caos social donde la seguridad ciudadana esté amenazada. ¿Qué puede pasar si se les termina el dinero y no tienen cómo comprar alimentos?  ¿Que harías tu si ves a tu hijo llorando sin comida?

Este COVID-19 como se le conoce todavía no ha mostrado su peor cara, se sabe que el gobierno chino en secreto por la censura utilizó agentes armados quienes dispararon para contener situaciones de caos debido a la falta de comida e insumos. No esperemos que lleguemos a estos extremos, no podemos ser peores que el propio virus, empecemos por aceptar que somos responsables de nuestros trabajadores humildes, esos que reparan tu casa, te cortan el pasto, hacen los puentes y carreteras, te cocinan todo lo que comemos cuando salimos un fin de semana, te limpian las escuelas, las oficinas, los hoteles, los bares, en fin son ellos lo que hacen posible la vida deliciosa que tenemos en este país y que también aportan dinero pues la gran mayoría pagan impuestos como un ciudadano más. Señores Legisladores Federales de Estados Unidos, pónganse la mano en el corazón y ayuden a todos por igual, no vayan a cometer una infamia.

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